lunes, 20 de mayo de 2013

Patente de Corso para el Grupo Clarín en la Ciudad de Buenos Aires


En el marco del debate en torno al DNU promulgado por el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, la diputada Claudia Neira (Bloque Buenos Aires 20/21), que integra la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura Porteña, expuso algunos lineamientos fundamentales de su futura intervención en el recinto.

por Claudia Neira

Cuando Juan Perón se entrevistó en 1945 con Spruille Braden, embajador de los Estados Unidos, este último le solicitó que entregara las empresas alemanas nacionalizadas a capitales norteamericanos. A cambio, le prometió la gracia de las redacciones periodísticas de la Argentina y del mundo occidental. Perón le respondió con una frase que se ha eternizado en la conciencia del pueblo Argentino y latinoamericano “A ese precio, prefiero ser el más oscuro y desconocido de los argentinos. Porque no quiero – y disculpen la expresión – llegar a ser popular en otra parte por haber sido un hijo de puta en mi país.” Hoy observamos con preocupación cómo muchos referentes políticos invierten esta ecuación y sucumben a los favores de los grupos concentrados con el deseo de alguna efímera relevancia en los medios monopólicos de comunicación.
Esta semana, el Jefe de Gobierno Mauricio Macri dictó un Decreto de Necesidad de Urgencia donde establece una serie de medidas para proteger la libertad de empresa del Grupo Clarín. El DNU plantea una virtual intangibilidad de las licencias y beneficios para los grupos mediáticos, contradiciendo el principio de “interés público” de los medios de comunicación garantizado en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA). Esto se traduce en la ultraprivatización del espectro, otorgándole a las empresas licenciatarias la potestad para disponer de las mismas a discreción y la garantía de que estas licencias sólo podrán ser transferidas “con la aprobación voluntaria y expresa de sus propietarios”. 
Imaginemos por un momento que esta misma normativa se aplicara a otros servicios, como el transporte, la provisión de luz, gas o agua. Esto significaría para el Estado la pérdida de cualquier potestad para rescindir una concesión sin el consentimiento de la empresa concesionaria. Una aberración que regala soberanía y pondría un acuerdo contractual a la altura de un derecho.
El ingeniero Macri le está entregando al lobo la llave del gallinero. Autogobierno absoluto de los grupos concentrados de medios. Libertad de empresa en vez de libertad de prensa.  Este decreto es una patente de corso para el Grupo Clarín, a quien se le está terminando el plazo para adecuarse a la ley vigente y necesita de una última salida para su salvaguarda.
El DNU 2/2013, de carácter secesionista, pretende poner a la Ciudad de Buenos Aires por fuera del ordenamiento general, negando la aplicación de una Ley Nacional y contradiciendo  el artículo 31 de la Constitución Nacional.
Por otro lado, no se explica ni se sustenta en ninguna tradición del Derecho la creación de un fuero ad-hoc para una actividad profesional específica como se pretende en esta normativa. La creación de una Corte VIP para intervenir en materia de actividades periodística no puede ser otra cosa que el lugar donde se atenderán con prioridad y privilegio los reclamos del Grupo Clarín.
A la hora de proteger los intereses de grupos concentrados el Jefe de Gobierno no se detiene en tibiezas. Con el pretexto de una autoproclamada “urgencia” legisla de manera unilateral y fuerza una votación a libro cerrado en la Legislatura. Sorprende ver a muchos referentes de la oposición al kirchnerismo, que se rasgan las vestiduras democráticas ante cualquier ejercicio de facultades del Ejecutivo Nacional, ir al pie de esta iniciativa del PRO sin matices ni consideración por la investidura de la República ni la independencia de poderes.
Queda claro, entonces, que con este decreto no se está defendiendo ni la autonomía ni la libertad de expresión, sino la subordinación del poder político al poder económico. De esta manera, el PRO confecciona un manto de protección jurídica hecho a la medida de las necesidades del Grupo Clarín.

lunes, 29 de abril de 2013

El Conflicto del Parque Indoaméricano. Orden Urbano, Conflicto y Migración



Introducción
La toma del Parque Indoamericano constituyó uno de los acontecimientos de mayor relevancia pública en los últimos años en la Argentina. Esta toma, junto a una serie de conflictos[1], puso de manifiesto las crecientes dificultades en el acceso a vivienda y suelo urbano en la Región Metropolitana de Buenos Aires.
Este hecho generó fuertes polémicas en diversos ámbitos, generándose un debate público que incluyó la presencia constante del tema en los medios de comunicación audiovisual y escritos, donde los habitantes de la ciudad no permanecieron indiferentes. Si bien se han desarrollado diversos estudios,[2] queda pendiente, todavía, una investigación empírica en profundidad que logre dar cuenta de la manera en que los distintos actores presentes en la escena del conflicto legitimaron su accionar. A su vez, este caso permite visibilizar las formas en que se construyeron, clasificaron y presentaron  a los “otros” habitantes de la ciudad, con los que se establecieron situaciones de disputa, tanto  materiales como simbólicas.
El conflicto del Parque Indoamericano es más que la situación local planteada, es también, imaginarios, relaciones de fuerza y políticas que se condensaron tras ese hecho. De esta manera, en el presente artículo nos dedicaremos a estudiar los enfrentamientos materiales y simbólicos entre actores que la opinión pública definió como  los “vecinos” y los “ocupantes”, dejando de lado otras variables que también incidieron en el conflicto y ayudaron a su desarrollo. Nuestra intención es separar analíticamente el enfrentamiento político más general de los sucesos puntuales, entendiendo que éstos también estaban impregnando el conflicto. La perspectiva intenta tomar distancia de la mirada de los medios de comunicación, en tanto estos presentaron el hecho como una “guerra entre vecinos”, a la vez de comprender la trama sociológica en la que se sostiene.
Por otra parte, tal como afirman Grimson y Caggiano (2012), construir un marco explicativo del Parque Indoamericano implica no absolutizar la cuestión migratoria, dado que esto podría ocultar lo que el conflicto expresa en términos del derecho a la vivienda y a la ciudad. En el presente trabajo creemos que si bien esta cuestión posee una relevancia importante, adquiere mayor profundidad al contrastarla con la dinámica espacial y la evolución de la conflictividad urbana  en el área.

A la vez, partimos de caracterizar que la globalización económica ha modificado las relaciones internacionales entre los Estados, contribuyéndo al reforzamiento de una esfera cívica internacional donde se visualiza cambios en las relaciones entre los Estados Nación y los flujos migratorios (Sassen, 2006), mientras existe un fortalecimiento de dinámicas localistas, nacionalistas y de etnización de grupos anteriormente invisibilizados (Grimson 2001). De esta manera, como afirma Wieviorka (2003) las sociedades actuales inventan diferencias a partir de materiales tomados del pasado, de las costumbres, de las tradiciones.
En nuestra región, se ha producido un interesante proceso de integración que no ha sido acompañado social y culturalmente, más que producirse un reforzamiento de la heterogeneidad multicultural y multitemporal se han acentuado los intentos de homogenización o negación de las diferencias  (Grimson, 2001). En Argentina, esto se evidencia claramente en el resultado de la nueva ley de migraciones nº 25.871, que si bien significa un avance significativo, ha tropezado con múltiples obstáculos como su opaca legalidad, la existencia de normas nacionales, provinciales y municipales que se oponen a ella, y funcionarios que se niegan a aplicarla (Novick, 2008)



[1] Dentro de los conflictos que formaron parte de la misma serie podemos encontrar la toma del Club Albariño y otras ocupaciones que se produjeron dentro del período en la Región Metropolitana de Buenos Aires.
[2] Al respecto puede consultarse Perelman (2011) y los trabajos presentes en  Revista Temas de Antropología y Migración Nº 1 (2011).


La ocupación del Parque Indoamericano

El Parque Indoamericano pertenece a la comuna 8 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la que se encuentra formada por los barrios de Villa Lugano, Villa Soldati y Villa el Riachuelo. Es de destacar que si bien pertenece geográficamente a esta comuna, se encuentra próximo a los barrios de Parque Avellaneda y Flores Sur.
Este parque de 130 hectáreas es el segundo espacio verde más grande de la ciudad (luego del Parque Tres de Febrero, en Palermo). Canelo (2011)  afirma que este predio fue construido como tal a partir de políticas públicas diferentes, e incluso, contradictorias. A pesar de algunas acciones desarrolladas en los últimos años como la colocación de rejas e inauguración del “Paseo de los Derechos Humanos” en el año 2006, la creación del humedal en el “Paseo Islas Malvinas” en el año 2007 y la apertura del Centro de Información y Formación Ambiental en el 2009, a través de los años la presencia del Estado fue disminuyendo, encontrándose, al momento de la ocupación (diciembre del 2010), en una estado de prolongado abandono.
Si bien no existe una única versión de los acontecimientos, los entrevistados consultados coinciden en relatar que fue ocupada una parcela próxima a la Villa Los Piletones días antes de la toma del parque, lo que desencadenó un conflicto entre habitantes de la misma.  Estas mismas familias se habrían trasladado al parque el 6 de diciembre del 2010, seguidas por otras de inquilinos de las villas cercanas que fueron alertadas de la situación.  Existen coincidencias en cuanto a que las familias que se asentaron en el predio lo hicieron con la idea de reclamar soluciones habitacionales al Gobierno de la Ciudad.
El día 7 de diciembre las autoridades porteñas denunciaron la “ocupación” del parque ante el fuero penal, y la jueza interviniente ordenó inmediatamente el desalojo del predio, del que participaron agentes de la Policía Federal y de la Metropolitana. Si bien éste comenzó a efectivizarse sin mayores incidentes, hacia la noche de ese mismo día los efectivos policiales reprimieron fuertemente a los “ocupantes” usando armas de fuego, lo que produjo serios enfrentamientos que tuvieron como resultado decenas detenidos, algunos heridos y la muerte de dos personas bajo circunstancias aún no esclarecidas.
A pesar del desalojo, en la madrugada del 8 de diciembre el parque fue nuevamente ocupado. A medida que pasaron los días la cantidad de ocupantes se elevó a casi seis mil, al tiempo que el Gobierno Nacional rechazó volver enviar a las fuerzas de seguridad al lugar. Luego, desde el jueves 9 hasta la madrugada del sábado 11 de diciembre se produjeron violentos enfrentamientos entre los vecinos que estaban en el parque y otros que reclaman que se retiren de él[1]. La disputa culminó con el asesinato de un poblador, elevando el número de víctimas fatales a tres personas, una de ellas paraguaya  y dos de nacionalidad boliviana.
Finalmente, tras casi una semana de permanencia en el predio, en un contexto de importante conflictividad social y política, y cumpliendo con pedidos judiciales previos, el Poder Ejecutivo Nacional acordó con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y referentes barriales de diferente origen (territorial y político, que inclusive excedieron el ámbito de la ciudad) el envío de la Gendarmería Nacional, con el propósito de evitar que no  ingrese más gente en el parque y cese el clima de violencia,  ordenándose la realización de un censo por parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para conocer las necesidades de los ocupantes[2].  Al mismo tiempo, la autoridades acordaron responder a la demanda habitacional presentando un plan de construcción de viviendas que comprometía a ambos niveles de gobierno, explicitando que a partir de allí quienes tomaran espacios públicos en cualquier parte del país no percibirían el plan de viviendas enunciado o  podrían sufrir una quita de los programa sociales existentes.
Como se señaló, la ocupación del Parque Indoamericano generó un fuerte debate en la opinión pública. En particular, la condición de migrantes de países limítrofes de gran parte de los ocupantes fue abordado con posiciones xenófobas por parte del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, y de esta forma, se generó un debate entre diversos actores de la sociedad en torno a las políticas migratorias, el derecho a la vivienda y las formas de acceso a la ciudad, evidenciándose formas diversas de abordar “la cuestión social-urbana”.
Algunos de los entrevistados buscaron remarcar la imagen que el parque fue invadido porque estaba abandonado y otros que el parque sólo era utilizado por algunos sectores (en particular migrantes de la colectividad boliviana y paraguaya).  Tal como señala Canelo (2011), si bien el predio había sido entre 1995 (año de inauguración) y 2010 un lugar de socialización y recreación para las colectividades de países limítrofes, llegando a reunir cada fin de semana a unos seis mil hombres y mujeres de distintas edades, también contaba con un sector que era aprovechado por vecinos de origen argentino. Además, los entrevistados hacen referencia a que en los últimos años el predio presentaba fuertes deterioros y falta de mantenimiento, observables especialmente en los primeros lugares ocupados.


[1] Es notorio que operaron en la zona grupos de choque bajo el camuflaje de “vecinos” que no dudaron en utilizar la violencia para poner fin a la toma.
[2] Resulta fundamental resaltar el papel que cumplieron algunos referentes barriales en la contención del conflicto, dado que si bien en un primer momento estos no estuvieron involucrados, en las entrevistas realizadas se evidencia claramente como la irrupción del conflicto en la escena pública determina el involucramiento de los mismos.



miércoles, 3 de abril de 2013

Macri hace Agua



 En el día de ayer, la ciudad de Buenos Aires amaneció con el habitual “deja vu” de las calles inundadas. Sin duda se trató de una lluvia excepcionalmente intensa – se habla de una cifra extraordinaria de 150 milímetros en una hora – pero el saldo de esta catástrofe ha sido innecesariamente trágico. Al menos 6 muertos y una inmensa cantidad de familias en estado de vulnerabildad que han perdido sus pocas posesiones y aún no recuperan la provisión de servicios básicos como luz y agua.  
 El Macrismo empieza a sentir los impactos de su candidatura nacional. En su flamante apuesta electoral, el PRO se ve obligado a dividir recursos y empiezan a observarse los costos políticos de una gestión que prioriza la vidriera nacional.
 El permanente – y muchas veces innecesario – enfrentamiento con el gobierno nacional impide la diagramación de un esquema de contingencia coherente que permita dar respuesta rápida a este tipo de catástrofes y, por sobre todo, encarar un plan de obras a largo plazo que permita una solución duradera.
 La gestión del PRO en la ciudad de Buenos Aires ha priorizado las obras de alto impacto mediático y de bajo costo de inversión, como ser el nuevo METROBUS en 9 de Julio, dejando de lado políticas más globales de planeamiento urbano integral, como ser la ampliación de la red de subterráneo. El corto plazo devora cualquier perspectiva de legado de largo plazo y esconde debajo de la alfombra las deficiencias estructurales de la ciudad.
https://mail.google.com/mail/u/0/images/cleardot.gif Por otro lado, esta catástrofe desnuda los incumplimientos de los grandes contratistas: Las deficiencias en materia de seguridad de la empresa METROVIAS que ocasionaron la muerte de un trabajador, y las irregularidades en el servicio de recolección de residuos. Vale aclarar que los servicios vinculados a la higiene urbana corresponden a la mayor partida presupuestaria de la Ciudad. Por lo tanto, mientras Macri se excusa en la falta de obras en la Provincia, nada dice de sus obligaciones como contralor de las empresas de higiene urbana que no lograron limpiar los sumideros ni mantener las cuadrillas de emergencia. 
 La destrucción del esquema descentralizado que proponía la Ley de Comunas también tuvo consecuencias nefastas en este temporal. Las Juntas Comunales son una herramienta fundamental para dar respuesta rápida a problemas del territorio. La acumulación de basura debería haber sido resuelta en el marco del poder local. Sin embardo, debido al vaciamiento de recursos y funciones de las Juntas, las Comunas carecen de atribuciones para gestionar. El resultado de esta política fue que las Comunas permanecieron cerradas por el feriado al igual que todas las oficinas del Estado.
 Ya nadie puede creer el discurso oficial. Luego de 6 años de gestión, se practican las mismas excusas de siempre y no hay respuestas concretas ni se realizan los cambios estructurales necesarios para evitar estas tragedias. Seguimos esperando una solución real para los damnificados, no solo de este reciente temporal sino también para aquellos de inundaciones pasadas, muchos de los cuales ni siquiera han cobrado los subsidios correspondientes.

Corriente Política 20/21

viernes, 22 de marzo de 2013

Derechos humanos, Derecho a la ciudad.



Por Alejandro Mareque

En vísperas de otro 24 de marzo, se hace oportuno reflexionar acerca de cómo los diferentes tipos de Derechos Humanos están garantizados o no en la construcción del Derecho a la Ciudad como soporte de la dignidad humana, sobre todo en este momento donde la civilización apunta a ser mayormente urbana.

Brevemente una reseña de por qué hablamos de “diferentes tipos de Derechos Humanos (DDHH)”. Actualmente están establecidas 3 o 4 generaciones de D.D.H.H. Se los ha dividido en función de su origen y sobre todo de su especificidad. Aunque los primeros fueron surgiendo en el S. XVIII y el concepto de Derechos Humanos precede en el tiempo a las Naciones Unidas; cuando se funda este organismo la idea obtuvo reconocimiento formal y universal.
Los Derechos de 1º Generación o Derechos Civiles y Políticos se refieren a los primeros derechos que fueron consagrados en los ordenamientos jurídicos internos e internacionales. Están destinados a la protección del ser humano individualmente, contra cualquier agresión de algún órgano público (sobre todo tomando los preceptos de la revolución francesa y como garantía de los desastres humanitarios,  incluida la 2º guerra mundial).

Los de 2º Generación o Derechos Económicos, Sociales y Culturales tienen como objetivo fundamental garantizar el bienestar económico, el acceso al trabajo, la educación y a la cultura, de tal forma que asegure el desarrollo de los seres humanos y de los pueblos.

Los de 3º Generación también conocidos como Derechos de Solidaridad o de los Pueblos contemplan cuestiones de carácter supranacional como el derecho a la paz y a un medio ambiente sano. Aunque su contenido no está totalmente determinado, son los que más se aplican en la realidad de las ciudades desde su aspecto urbanístico ya que establecen temas como:


  • · El uso de los avances de las ciencias y la tecnología
  • · La solución de los problemas alimenticios, demográficos, educativos y ecológicos
  • · El medio ambiente
  • · El patrimonio común de la humanidad
  • · El desarrollo que permita una vida digna
Los de 4º Generación, aún en inicio de su establecimiento, son la generación de Derechos Humanos relacionados a la comunicación en el espacio, los ciberderechos. En su mayoría, son reediciones de las antiguas libertades pero aplicadas al mundo virtual.

Mirando nuestra Ciudad es evidente el hacer realidad la aplicación de los derechos ya establecidos o que se vienen desarrollando  para lograr que el sistema sea más humano y menos salvajemente capitalista. Si creemos en  un modelo social inclusivo, igualitario y con la mayor ampliación de derechos sociales posibles es necesario que los derechos políticos se amplíen para que dialécticamente con aquellos se pueda lograr una sociedad urbana más justa y vivible.

En la Ciudad de CABA , las comunas que más han crecido en población tienen gran cantidad de población asentada en villas.
Cuadro P1-P. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Población total y variación intercensal absoluta y relativa por comuna. Años 2001-2010

Nota: la población total incluye a las personas viviendo en situación de calle.
Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 y 2010.


Comuna           Población
    Variación
               2001                  2010             absoluta          relativa (%)

Total     2.776.138        2.890.151         114.013             4,1
1          171.975           205.886           33.911               19,7
2          165.494            157.932            -7.562                -4,6
3          184.015           187.537           3.522                   1,9
4          215.539           218.245            2.706                  1,3
5          173.769           179.005           5.236                   3,0
6          170.309           176.076            5.767                  3,4
7          197.333           220.591            23.258              11,8
8          161.642           187.237            25.595              15,8
9          155.967            161.797            5.830                 3,7
10        163.209           166.022           2.813                  1,7
11        189.666           189.832            166                     0,1
12        191.122           200.116            8.994                  4,7
13        228.226           231.331            3.105                1,4
14        225.245           225.970           725                     0,3
15        182.627           182.574            -53                     0,0


Nota: la población total incluye a las personas viviendo en situación de calle.

Los datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se presentaron por Distritos Escolares (21 en total), establecidos según Decreto Nº 7475-MCBA-80; por tanto, y para efectos de comparación intercensal será necesario tener en cuenta lo dispuesto en la Ley Nº 1.777 de 2005 y la Ley Orgánica de Comunas Nº 2.650 de 2008 que organiza político - administrativamente la ciudad
en 15 Comunas, tal como aparece en el presente cuadro.
Según anexo de la Ley Nº 2.650 de 2008, las comunas quedan conformadas por los siguientes barrios: Comuna 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución); Comuna 2 (Recoleta); Comuna 3 (San Cristóbal y Balvanera); Comuna 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya); Comuna 5 (Almagro y Boedo); Comuna 6 (Caballito); Comuna 7 (Flores y Parque Chacabuco); Comuna 8 (Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano); Comuna 9 (Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda); Comuna 10 (Floresta,
Monte Castro, Vélez Sarsfield, Versalles, Villa Luro y Villa Real); Comuna 11 (Villa Gral. Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita); Comuna 12 (Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón); Comuna 13 (Belgrano, Colegiales y Núñez); Comuna 14 (Palermo); y Comuna 15 (Chacarita, Villa Crespo, Paternal, Villa Ortúzar, Agronomía y Parque Chas).

Los datos a nivel global hablan de que las realidades en las zonas urbanas serán cada vez más complejas, así dan cuenta los datos hasta del Banco Mundial.


 Crecimiento total de la población
• Para 2030, se espera que 85% de la población mundial estará en los países en desarrollo, con un 15% en países menos desarrollados.
• Las ciudades están creciendo muy rápido - más del 90% del crecimiento poblacional en países en desarrollo tiene lugar en las ciudades.
Urbanización: datos globales y cifras
• Para 2030, se estima que 60% de la población mundial vivirá en áreas urbanas.
• Cada día se añaden casi 180,000 personas a la población urbana.
• Se estima que hay casi mil millones de pobres en el mundo, de los que más de 750 millones viven en áreas urbanas sin refugio adecuado ni servicios básicos.
• 1/3 de la población de países en desarrollo que vive en ciudades, vive en tugurios/barrios miseria. 


Este Cuadro  toma el total de crecimiento de población por un lado; en rojo población rural, en azul población urbana de ingresos medios a bajos y en celeste población urbana de altos ingresos.




Información de http://www.unhabitat.org y http://www.citiesalliance.org

Los datos  evidencian  que los resultados del modelo  neoliberal  se acrecentarán a la vez que la sociedad se concentrará en población urbana.

Ya en los años `70 Henri Lefevbre nos advertía que “estamos asistiendo  a  una  gran  paradoja  en  los  países  capitalistas”.  Por  un  lado  la  ciudad  ha  estallado  y por  otro  hay  una  urbanización  general  de  la  sociedad.  Este  resultado  se  da  como  cosa  hecha  pero,  sin  embargo,  lo  que  aparece  es  otra  relación  de  la  sociedad  con  el  espacio.  Es,  pues,  con  este  conjunto  de  hechos  como  se  ha  apoderado  el  capitalismo  moderno  del  espacio  total. Hace ya más  de trescientos que este tipo de sociedad actualmente globalizada explota los recursos y servicios de manera ilimitada con el solo fin de incrementar la oferta de productos para el consumo o acumular riqueza dando un saldo actual de un 18% de la población mundial detentando  el 80% de la riqueza de la tierra, las 257 personas más ricas acumulan más riquezas que los 2.800.000.000 (dos mil ochocientos millones) de personas con menos recursos, lo que equivale al 48% de la Humanidad.

La responsabilidad de los habitantes de una ciudad en asegurar el cumplimiento de los DDHH del conjunto es la pauta fundamental de justicia como principio esencial para la convivencia democrática, la buena gobernabilidad y el desarrollo. La participación y la ciudadanía como disputa del territorio es la base sobre la cual debemos concentrarnos, somos todos quienes debemos asumir las tareas militantes de ganar colectivamente el espacio, la descentralización, luchar por la cogestión, la planificación participativa, el control comunal ;  en definitiva la participación popular en todas sus formas posibles .

El foro urbano mundial del 2010 tomo como eje el derecho a la ciudad  invitando a los participantes del FUM5 a reafirmar el llamado por ciudades justas, democráticas, sustentables y humanas. Es necesario reconocer el Derecho a la Ciudad como un nuevo paradigma político, cultural, económico y socio-ambiental para la reconstrucción de nuestras ciudades, particularmente en sus dimensiones políticas y culturales. El derecho a la ciudad invita a la aceptación universal de la realidad actual de que el mundo se tornó urbano y que en este milenio las personas se mudarán a las ciudades más que nunca antes. Eso debe ser visto como una oportunidad y no como una crisis. Ese proceso demanda una perspectiva de lo que es el Derecho a la Ciudad    
                       

24 de Marzo. Unidad, unidad y más Unidad


Este 24 de marzo, conmemoramos un nuevo aniversario del golpe cívico-militar. Porque reivindicamos la lucha de los compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos, porque la verdad, la memoria y la justicia son nuestras banderas, este 24 nos movilizamos a plaza de mayo.  

Nos encontramos a las 14hs. en la esquina de H. Yrigoyen y 9 de Julio! 




24 de Marzo. Unidad, unidad y más Unidad

No hubo en la historia de nuestro continente ningún proceso emancipatorio que haya podido sostenerse en el tiempo sin un anclaje en la unidad regional. Los proyectos de NuestrAmerica, desde Bolívar, San Martín y Martí, surgieron de los sueños profundos de hermandad y de una estrategia política al servicio de la liberación de nuestros pueblos.

El poder colonial intentó desde nuestros inicios fragmentar la Patria Grande, alentar divisiones ficticias que se reprodujeron hacia el interior de cada uno de nuestros países con el objeto de desviarnos de un rumbo común.

Con el devenir de la historia existieron proyectos, que con avances y retrocesos transitaron los caminos de la liberación y la unidad regional. Sin embargo estos proyectos parecieron desvanecerse para siempre con la irrupción de las dictaduras cívico militares en todo el continente. Estas vinieron a quebrar la voluntad transformadora que crecía en cada uno de los barrios, de los sindicatos, de las universidades y villas de nuestros países. Pero además, vinieron a subordinar la política al orden financiero mundial.



El 24 de marzo de 1976 marcó para nuestro país el inicio de una etapa donde los objetivos nacionales estuvieron al servicio de las grandes corporaciones y del establishment económico. Estas políticas económicas llevadas adelante por las dictaduras cívico-militares fueron planificadas por una decena de corporaciones (nacionales y extranjeras) verdaderas promotoras de la implantación neoliberal en la región.

La desaparición forzada de personas, la persecución y la tortura de miles de compañeros y compañeras fue un ataque directo a la organización popular y fue la herramienta de la que se valieron los poderes concentrados para garantizar este nuevo rumbo en el país. Buscaron así silenciar a una generación que soñaba y dedicaba su vida a la construcción de un proyecto colectivo que, sin embargo, vuelve una y mil veces para hacerse realidad. Esta misma fuerza generacional sigue recibiendo ataques en el presente por parte de los sectores reaccionarios, como la muerte de Luciano Arruga y Mariano Ferreyra y los cientos de pibes víctimas del gatillo fácil y la violencia institucional.

El juzgamiento de los militares responsables por las desapariciones, torturas y asesinatos ha tenido un avance formidable desde la nulidad de las leyes de impunidad. Hoy nos toca avanzar sobre los cómplices civiles, políticos y empresarios, muchos de los cuales no solo participaron activamente sino que se beneficiaron directamente con el accionar de la Junta Militar.  Las palabras de pesar que leímos en los obituarios por la muerte de José Martínez de Hoz demuestran, a todas luces, qué sectores se enriquecieron con el modelo económico impuesto por el Ministro de Economía de la Dictadura. A ellos también les recaerá la Justicia. 

Hoy sigue vigente la disputa entre un proyecto regional para pocos al servicio de los intereses imperialistas y un proyecto para las grandes mayorías hermanadas a lo largo y ancho de  Latinoamérica en la construcción de un continente que pueda decidir sobre su destino.

Es preciso pues, en esta hora, que los pueblos del continente seamos conscientes de la etapa histórica que nos toca construir, unidos en el sueño bolivariano de una patria grande justa, libre y soberana. 

Este 24 de marzo, por nuestros compañeros detenidos-desaparecidos, memoria verdad y justicia, y más que nunca: "Unidad, Unidad y más Unidad".

24 de Marzo. Unidad, unidad y más Unidad


No hubo en la historia de nuestro continente ningún proceso emancipatorio que haya podido sostenerse en el tiempo sin un anclaje en la unidad regional. Los proyectos de NuestrAmerica, desde Bolívar, San Martín y Martí, surgieron de los sueños profundos de hermandad y de una estrategia política al servicio de la liberación de nuestros pueblos.
El poder colonial intentó desde nuestros inicios fragmentar la Patria Grande, alentar divisiones ficticias que se reprodujeron hacia el interior de cada uno de nuestros países con el objeto de desviarnos de un rumbo común.
Con el devenir de la historia existieron proyectos, que con avances y retrocesos transitaron los caminos de la liberación y la unidad regional. Sin embargo estos proyectos parecieron desvanecerse para siempre con la irrupción de las dictaduras cívico militares en todo el continente. Estas vinieron a quebrar la voluntad transformadora que crecía en cada uno de los barrios, de los sindicatos, de las universidades y villas de nuestros países. Pero además, vinieron a subordinar la política al orden financiero mundial.
 El 24 de marzo de 1976 marcó para nuestro país el inicio de una etapa donde los objetivos nacionales estuvieron al servicio de las grandes corporaciones y del establishment económico. Estas políticas económicas llevadas adelante por las dictaduras cívico-militares fueron planificadas por una decena de corporaciones (nacionales y extranjeras) verdaderas promotoras de la implantación neoliberal en la región.
La desaparición forzada de personas, la persecución y la tortura de miles de compañeros y compañeras fue un ataque directo a la organización popular y fue la herramienta de la que se valieron los poderes concentrados para garantizar este nuevo rumbo en el país. Buscaron así silenciar a una generación que soñaba y dedicaba su vida a la construcción de un proyecto colectivo que, sin embargo, vuelve una y mil veces para hacerse realidad. Esta misma fuerza generacional sigue recibiendo ataques en el presente por parte de los sectores reaccionarios, como la muerte de Luciano Arruga y Mariano Ferreyra y los cientos de pibes víctimas del gatillo fácil y la violencia institucional.
El juzgamiento de los militares responsables por las desapariciones, torturas y asesinatos ha tenido un avance formidable desde la nulidad de las leyes de impunidad. Hoy nos toca avanzar sobre los cómplices civiles, políticos y empresarios, muchos de los cuales no solo participaron activamente sino que se beneficiaron directamente con el accionar de la Junta Militar.  Las palabras de pesar que leímos en los obituarios por la muerte de José Martínez de Hoz demuestran, a todas luces, qué sectores se enriquecieron con el modelo económico impuesto por el Ministro de Economía de la Dictadura. A ellos también les recaerá la Justicia.
Hoy sigue vigente la disputa entre un proyecto regional para pocos al servicio de los intereses imperialistas y un proyecto para las grandes mayorías hermanadas a lo largo y ancho de Latinoamérica en la construcción de un continente que pueda decidir sobre su destino.
Es preciso pues, en esta hora, que los pueblos del continente seamos conscientes de la etapa histórica que nos toca construir, unidos en el sueño bolivariano de una patria grande justa, libre y soberana.
Este 24 de marzo, por nuestros compañeros detenidos-desaparecidos, memoria verdad y justicia, y más que nunca: "Unidad, Unidad y más Unidad".

jueves, 7 de marzo de 2013

Hoy pensamos en Chavez

Nos empiezan a llegar los comentarios y reflexiones de los compañeros y amigos, en esta oportunidad un breve escrito de @TomasGuevara, para seguir tirando un centro a la discusión.


Nuevos horizontes para el cambio social
Por Tomás Guevara

Más allá de los puntos y las comas, las contradicciones y las limitaciones de todo proyecto político, creo que lo más importante de Chávez es que volvió a generar una perspectiva real de cambio social en América Latina. Esto vale tanto para la generación que nació bajo el neoliberalismo, cuando se postulaba “el fin de la historia”, como para los que habiendo conocido otras utopías y horizontes, los habían perdido bajo el peso de las derrotas históricas. Y esta perspectiva de cambio social es necesariamente regional, nunca tan sólo nacional. Este es otro de los legados profundos de Chávez, que recupera las mejores tradiciones políticas de América Latina. Esta perspectiva de cambio social va a perdurar por mucho tiempo, más allá incluso de lo que pueda suceder con el gobierno bolivariano en estos meses de transición tan decisivos. Esto es tal vez lo que no terminan de darse cuenta las derechas de todo tipo en Venezuela y en otros países de la región, que se relamen en este momento aciago para las mayorías populares. Se abrió un nuevo horizonte político para el avance popular en América Latina. Puede haber retrocesos, contradicciones, conflictos, pero hay un norte hacia donde caminar, eso es lo fundamental. Y Chávez fue uno de los faros decisivos en la apertura de ese horizonte. 

En otro nivel, mucho menos relevante y estrictamente vinculado a la escena política local, es ilustrativo también analizar los primeros reflejos de la dirigencia en nuestro país ante esta pérdida. La sensibilidad para entender un proceso de cambio en un país hermano y sus implicancias regionales aclaran un poco los tantos sobre quién es quién y desde dónde se para.