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jueves, 7 de marzo de 2013

Hoy pensamos en Chavez

Nos empiezan a llegar los comentarios y reflexiones de los compañeros y amigos, en esta oportunidad un breve escrito de @TomasGuevara, para seguir tirando un centro a la discusión.


Nuevos horizontes para el cambio social
Por Tomás Guevara

Más allá de los puntos y las comas, las contradicciones y las limitaciones de todo proyecto político, creo que lo más importante de Chávez es que volvió a generar una perspectiva real de cambio social en América Latina. Esto vale tanto para la generación que nació bajo el neoliberalismo, cuando se postulaba “el fin de la historia”, como para los que habiendo conocido otras utopías y horizontes, los habían perdido bajo el peso de las derrotas históricas. Y esta perspectiva de cambio social es necesariamente regional, nunca tan sólo nacional. Este es otro de los legados profundos de Chávez, que recupera las mejores tradiciones políticas de América Latina. Esta perspectiva de cambio social va a perdurar por mucho tiempo, más allá incluso de lo que pueda suceder con el gobierno bolivariano en estos meses de transición tan decisivos. Esto es tal vez lo que no terminan de darse cuenta las derechas de todo tipo en Venezuela y en otros países de la región, que se relamen en este momento aciago para las mayorías populares. Se abrió un nuevo horizonte político para el avance popular en América Latina. Puede haber retrocesos, contradicciones, conflictos, pero hay un norte hacia donde caminar, eso es lo fundamental. Y Chávez fue uno de los faros decisivos en la apertura de ese horizonte. 

En otro nivel, mucho menos relevante y estrictamente vinculado a la escena política local, es ilustrativo también analizar los primeros reflejos de la dirigencia en nuestro país ante esta pérdida. La sensibilidad para entender un proceso de cambio en un país hermano y sus implicancias regionales aclaran un poco los tantos sobre quién es quién y desde dónde se para.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Hoy lloramos a Chavez

Producto de una enfermedad que lo ha obligado a batallar durante dos largos años, el día martes 5 de marzo falleció el Presidente Hugo Chavez Frías. Un líder popular que ha ocupado un rol fundamental en la reconstrucción de la Patria Grande, de una Latinoamérica unida y libre. 

En este momento, nos sentimos parte de una generación que ha sido contemporánea de un  hombre que ha honrado a su pueblo hasta el día de su muerte y que ha sido guía de las transformaciones más importantes de la región en las últimas décadas.

Por eso, desde la Corriente 20/21 creemos importante abrir un espacio de intercambio donde podamos hacer llegar nuestras opiniones, pensamientos y sentires, de lo que significa para nosotros y para la región la figura de Chavez. 

En esta oportunidad, nuestra compañera @NeiraClaudia nos arrima estas lineas que leemos a continuación.



Hoy lloramos a Chavez
Por Claudia Neira


Sufrimos desde lo más profundo este ensañamiento de la historia con aquellos que aquellos que se atrevieron a torcer el destino trágico que algunos pretenden para América Latina.


En Venezuela, Chávez trabajó por el socialismo del siglo XXI. En América Latina, fue el gran vertebrador de la unidad latinoamericana. 



Entendió como nadie los caminos diversos que recorren los pueblos para avanzar en su emancipación. Fue respetuoso de esas experiencia y apostó, por sobre todas las cosas, a construir la emancipación, desde la unidad de los pueblos.

Chávez hizo historia y nos permitió ser parte de un instante de felicidad.  No olvidaremos nunca ese día de lluvia en que nos dijo: “Cada uno de nosotros trajo una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata, está la tumba del ALCA…ALCA..ALCA..ALCArajo”. 

Muchos lo lloramos. Sin embargo, como suele ocurrir, algunos eligen recortar aquellos aspectos de Chávez que prefieren soslayar. 

Nosotros, en cambio, elegimos llorarlo de manera absoluta, completa, sin reservas.  Lo lloramos por socialista y, como le gustaba decir, por peronista. Lo lloramos por su valentía en la lucha, pero también por su inmensa capacidad de dejar los dogmatismos de lado a la hora de construir unidad. 

Es esa capacidad enorme de construir, sin pelearse con la realidad,  una política irreverente frente a los poderes económicos y políticos - una carcajada de los más humildes en la cara de los poderosos- lo que algunos no perdonan. Otros, prefieren no mirar ese Chávez y recordar a un líder hecho a medida. Claro, es más cómodo aferrarse a la utopía que construir realidades.

Hoy, una vez más, cada insulto, la ofensiva alegría de los que odian nos recuerda que somos parte de un país donde se dijo “viva el cáncer” y nos obliga a elegir, una y mil veces, cuál es el lugar que queremos ocupar en esta página de la historia. Y también donde no estaremos jamás, nunca.
Pero por sobre todas las cosas, somos concientes que Chávez vino a despertar la memoria de los pueblos, las conciencias dormidas. Vino para que exista un Kirchner, un Lula, un Evo, un Correa y cada uno de los líderes que van tomando la posta en nuestros países, con sus distintas experiencias, con sus matices…pero por sobre todas las cosas, vino para que existamos cada uno de nosotros, como guardianes de lo que se logró, para que nadie pueda desandar el camino, para que no se pueda retroceder ni un paso…para que su muerte nos ayude a definir, de modo irrevocable, que es hora de seguir adelante.