miércoles, 3 de abril de 2013

Macri hace Agua



 En el día de ayer, la ciudad de Buenos Aires amaneció con el habitual “deja vu” de las calles inundadas. Sin duda se trató de una lluvia excepcionalmente intensa – se habla de una cifra extraordinaria de 150 milímetros en una hora – pero el saldo de esta catástrofe ha sido innecesariamente trágico. Al menos 6 muertos y una inmensa cantidad de familias en estado de vulnerabildad que han perdido sus pocas posesiones y aún no recuperan la provisión de servicios básicos como luz y agua.  
 El Macrismo empieza a sentir los impactos de su candidatura nacional. En su flamante apuesta electoral, el PRO se ve obligado a dividir recursos y empiezan a observarse los costos políticos de una gestión que prioriza la vidriera nacional.
 El permanente – y muchas veces innecesario – enfrentamiento con el gobierno nacional impide la diagramación de un esquema de contingencia coherente que permita dar respuesta rápida a este tipo de catástrofes y, por sobre todo, encarar un plan de obras a largo plazo que permita una solución duradera.
 La gestión del PRO en la ciudad de Buenos Aires ha priorizado las obras de alto impacto mediático y de bajo costo de inversión, como ser el nuevo METROBUS en 9 de Julio, dejando de lado políticas más globales de planeamiento urbano integral, como ser la ampliación de la red de subterráneo. El corto plazo devora cualquier perspectiva de legado de largo plazo y esconde debajo de la alfombra las deficiencias estructurales de la ciudad.
https://mail.google.com/mail/u/0/images/cleardot.gif Por otro lado, esta catástrofe desnuda los incumplimientos de los grandes contratistas: Las deficiencias en materia de seguridad de la empresa METROVIAS que ocasionaron la muerte de un trabajador, y las irregularidades en el servicio de recolección de residuos. Vale aclarar que los servicios vinculados a la higiene urbana corresponden a la mayor partida presupuestaria de la Ciudad. Por lo tanto, mientras Macri se excusa en la falta de obras en la Provincia, nada dice de sus obligaciones como contralor de las empresas de higiene urbana que no lograron limpiar los sumideros ni mantener las cuadrillas de emergencia. 
 La destrucción del esquema descentralizado que proponía la Ley de Comunas también tuvo consecuencias nefastas en este temporal. Las Juntas Comunales son una herramienta fundamental para dar respuesta rápida a problemas del territorio. La acumulación de basura debería haber sido resuelta en el marco del poder local. Sin embardo, debido al vaciamiento de recursos y funciones de las Juntas, las Comunas carecen de atribuciones para gestionar. El resultado de esta política fue que las Comunas permanecieron cerradas por el feriado al igual que todas las oficinas del Estado.
 Ya nadie puede creer el discurso oficial. Luego de 6 años de gestión, se practican las mismas excusas de siempre y no hay respuestas concretas ni se realizan los cambios estructurales necesarios para evitar estas tragedias. Seguimos esperando una solución real para los damnificados, no solo de este reciente temporal sino también para aquellos de inundaciones pasadas, muchos de los cuales ni siquiera han cobrado los subsidios correspondientes.

Corriente Política 20/21

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