“El
estado no es algo abstracto, no es una entelequia. El estado es una
herramienta, que dependiendo en función de qué proyecto de país o de nación
está,
sirve, cumple sus funciones o no.” Germán Abdala, 1986
sirve, cumple sus funciones o no.” Germán Abdala, 1986
DESDE LA CORRIENTE POLITICA 2021 estamos
convencidos de que vivimos una etapa de avance del Pueblo Argentino y
Latinoamericano. Este avance no tiene que ver con la coyuntura económica global
como plantean algunos gurúes del desencanto, sino que es el resultado de un
proceso de acumulación de conciencia y de poder de los pueblos de América
Latina. El Viento de Cola no es la Soja,
el viento de cola es América Latina de pie.
Como organización siempre nos sentimos parte de
ese proceso y, por tanto, acompañamos con fuerza los fenómenos de avance y
luchamos contra los retrocesos. En los momentos determinantes donde se
plantearon estas disyuntivas siempre estuvimos convencidos del lugar donde había
que posicionarse. Jamás estuvimos del lado de la oligarquía agropecuaria ni de
las corporaciones mediáticas. No nos conformamos con lo dado pero defendemos lo
ganado, porque son victorias del pueblo.
Entendemos que hay una disputa profunda por el
carácter del Estado y por eso recordamos aquella intervención de Germán Abdala
a fines de la década del 80´, cuando se comenzaba a producir la reconversión
del Estado Nacional. Consideramos como
tarea fundamental de cualquier movimiento popular, defender y consolidar un
Estado al servicio de los intereses de la mayoría. Eso no puede traducirse
de otra manera más que en políticas de redistribución de ingresos y recursos,
pero fundamentalmente en una política activa y definida contra la captación y
acumulación de recursos por parte de las corporaciones. Por ello, reivindicamos
un Estado al servicio de la distribución más justa de los ingresos.
En este sentido, comprendemos que el
kirchnerismo ha establecido una trinchera precisa desde la cual avanzar y
lamentamos que muchas veces el llamado “progresismo”, embarcado en oportunismos
cortoplacistas, no ha logrado plantear un debate superador. El miedo ante una
supuesta dictadura de la “mayoría” los lleva a echarse en los brazos de las
corporaciones, es decir, ponerse al abrigo de minorías reaccionarias. Hay
sonados ejemplos en Latinoamérica de estos Frente Anti-populares que subordinan
su política a sectores que nada tienen que ver con el campo popular. El ejemplo
más peligroso es sin duda el de Capriles en Venezuela.
Sigue en pie para nosotros la disputa por el
Modelo Político de País que no es otra cosa que discutir la matriz económica,
social y cultural de nuestra Nación. Parafraseando a Jauretche, esa matriz no
está realizada ni está cerrada, cual capítulo superado, sino que tiene que
seguir naciendo día a día. En toda Latinoamérica surge la disputa para alcanzar
el desarrollo económico genuino de nuestra región. La Espada de Bolívar y de
San Martín sostenida por la independencia económica es lo único que puede
garantizar la Soberanía Política y la Justicia Social. Diversificar la economía
y proteger nuestros recursos naturales de la rapacidad de grupos económicos
locales y foráneos, es una tarea fundamental en esta etapa.
No podemos olvidar que la disputa esencial para
salir de los modos subordinados y primarios es la apropiación de la renta, es
decir quién controla, cómo se produce y cómo se distribuye el producto social
que genera un país o una región. La premisa fundamental de “Estado o Mercado”
nos ha servido de guía en toda nuestra historia política y una vez más, ordena
nuestro accionar. Los avances del
mercado sobre las dimensiones de interés público, educación, salud, acceso a la
información, siempre han demostrado ser profundamente regresivos.
Resistimos la desarticulación del Estado bajo
el gobierno menemista porque entendemos que este es una esfera de
protección y garantía de derechos. En el actual contexto resulta una
contradicción insalvable no defender a un Estado que hoy no es solo garante de
derechos, sino transformador de la realidad.
Acompañamos y acompañaremos todas las medidas
tendientes a la apropiación de renta por parte del Estado, ya que es el
principal órgano redistribuidor de riqueza en nuestra economía. Nos enorgullece amanecer en un país cuyo
gobierno ha recuperado rentas fundamentales como los recursos petroleros y los
aportes previsionales. Por supuesto, debemos ir por más.
Ahora bien, dentro del debate Estado – Mercado
existe un elemento fundamental que es el empoderamiento de la organización
social y política. Aquí
está la clave del proceso de democratización que debemos protagonizar. Para nosotros, la dimensión más relevante
de la etapa es la construcción de una herramienta política que pueda llevar
adelante el programa de una patria justa, libre, igualitaria y soberana.
Reivindicamos profundamente que desde 2001, y
especialmente luego de 2003, la movilización popular se ha convertido en un
elemento de legitimación política. En esta línea, no vemos otra estrategia
posible que la consolidación de Poder Popular para defender lo ganado y
profundizar el proceso.
Construir una política de reemplazo al Macrismo
en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se plantea como uno de los desafíos
inmediatos de nuestra corriente política. Resulta necesario fortalecer la
militancia territorial y las organizaciones de los trabajadores para reinventar
una ciudad democrática al servicio de las mayorías.
Estamos convencidos de que debemos trabajar en fortalecer una política
contrahegemónica que sea capaz de confrontar el marketing y la publicidad del
Macrismo con la organización en el territorio y con iniciativa política. No
debemos ser sólo la oposición al Macrismo, sino la estrategia de poder real que
reemplace al PRO.
Siempre supimos que la mayoría de los sectores
populares de este país se sienten representados en el proyecto kirchnerista.
Esto no sólo se expresa en los resultados de las elecciones, sino sobre todo en
la presencia en la calle y en los conflictos. Esa situación se mantiene en la
actualidad, con la particularidad de que desde hace un año ha surgido dentro
del proyecto oficial un espacio de articulación para garantizar el proceso de
avance e impulsarlo hacia el futuro.
Luego de un largo debate interno y con el compromiso de trabajar con más
fuerza en la construcción de herramientas políticas para consolidar Poder Popular
y alcanzar el sueño de una patria justa, libre, soberana e igualitaria, los
compañeros y las compañeras que integramos la Corriente Política 20/21 hemos
resuelto ingresar al espacio de Coordinación Unidos y Organizados.
Para nosotros el frente de disputa se va
volviendo más claro y por tanto nos obliga a asumir las responsabilidades del
momento. Con esta decisión, nos
afirmamos en la trinchera ¨rodilla en tierra¨, como decía Comandante Hugo
Chávez, para enfrentar el frente de tormenta que se viene. Si no estamos a la
altura de las circunstancias, este podrá traer el más oscuro invierno; o por el
contrario, será regenerador y vital, anunciando el verano de los pueblos.
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