viernes, 18 de diciembre de 2015

Notas de ayer y de hoy. Paquete económico Cambiemos

“La lógica de este anuncio es que nosotros retiramos las trabas para que ustedes los trabajadores, los microemprendedores, los creativos, los docentes, hagan lo que tienen que hacer sin que haya un Estado que les esté diciendo: ‘usted puede hacer esto, usted puede hacer lo otro’”.

“La idea es que se pueda importar y exportar libremente”.

Alfonso Prat Gay, 16/12/2015





En esta semana ya se han tomado varias de las medidas económicas anunciadas por Mauricio Macri en su campaña presidencial. No nos tienen que extrañar ni sorprender porque los ejes son básicamente todos aquellos que tenían como bandera: baja de retenciones, devaluación, flexibilidad para la compra venta de dólares entre otras cosas.

Para desandar un poco la cuestión, es preciso dar un breve diagnóstico. La economía argentina viene desde 2011 presentando signos de estancamiento. Esto se explica en parte por la crisis internacional y por la caída de los precios de los commoditties (mercancía genérica, principal fuente de divisa de nuestra economía) lo que trae aparejado la restricción externa, es decir falta de dólares para darle mayor empuje a la economía y sobre todo al proceso de industrialización.

En este contexto, el gobierno kirchnerista tomó diversas medidas para que el mercado interno sostuviera el desarrollo y a su vez mantuviera las fuentes de trabajo. Esto se logró efectivamente con una batería de instrumentos: subsidios, promociones, plan progresar, procrear, ahora 12, etc. A esto se le suma las paritarias abiertas que permitieron mejorar el salario real de los argentinos y con ello su poder de compra.

Todo ello generó efectivamente que la economía creciera levemente y que se sostuviera la demanda. Mientras tanto se continuó con el proceso de desendeudamiento que implica en concreto mayor grado de decisión política y económica.

Frente a esta situación hubo una variable que se fue agravando gradualmente: las reservas de dólares. Los dólares sirven para comprar productos en el exterior, tanto para industrializarse como para consumo de sus habitantes, que por cierto es cada vez mayor por incremento del salario real. Tener una reserva holgada permite también controlar la moneda, pero por sobre todo es una herramienta para responder a los embates de desestabilización social.

Así, la política industrial se vio disminuida y al mismo tiempo fue necesario imponer restricciones al acceso de dólares, para contener la fuga de divisas, para mantener la tasa de cambio y para administrar las prioridades en su uso.

Ahora bien, el gobierno macrista, con el control de la economía bajo el dominio de Prat Gay (el Presidente ya no define la política económica) comprende que es el capital quien debe recibir los beneficios de la economía. En consecuencia, toma medidas para que las fracciones dominantes (por el momento el agro y el poder financiero), como aliados de sus fuerzas, vuelvan a retomar su estado de privilegio y de poder histórico.

De esta manera, los anuncios no hicieron más que confirmar los acuerdos con sus socios. Sacar las retenciones y devaluar para que los exportadores (el agro) vuelvan a obtener ingresos extraordinarios. Flexibilizar el mercado cambiario para que ingresen nuevamente los capitales especuladores, el poder financiero.

Nuevamente, como tantas otras en la historia argentina, la devaluación genera una distribución asimétrica de la riqueza. Los exportadores y el capital financiero amplían claramente sus arcas mientras que los trabajadores ven retroceder sus salarios frente al aumento de precios.

En concreto, el paquete iría en este camino: endeudamiento externo que permite ingreso importante de divisas. Todo ello bajo un condicionamiento interpuesto por los nuevos acreedores externos. Libre importación, libre ingreso de capitales y compra casi ilimitada de dólares (U$ 2 MM/mensual!). Por supuesto, estos condicionamientos son acompañados ideológicamente por la ortodoxia económica que representa en este caso Prat Gay.

En el corto plazo, el endeudamiento, la liquidación de cereales y el ingreso de capital externo van a mejorar notoriamente las reservas. Asimismo, el retroceso de las importaciones, producto del aumento del dólar, acrecentará el saldo comercial y así habrá mayor disponibilidad de dólares.

Contrariamente, el desplome del salario real va a generar caída del consumo y en definitiva de la economía en general. Se van a demandar menos bienes de capital importados y el mercado interno se vería resentido.

Dada la apertura comercial, el ingreso de bienes de consumo importados a bajo precio va a pegar fuertemente sobre las Pymes y el empresariado local por no poder competir con baratijas del exterior. En este contexto, aumentaría la desocupación, con ello el nivel de los salarios, y así se reduciría la inflación.

En definitiva, el actual gobierno con siete días en la espalda busca controlar la tasa de cambio, el nivel de reservas  y la inflación a cambio del bienestar del pueblo argentino. Ahora bien, este trueque no es gratuito. El conflicto social tarde o temprano llega (hoy con un “colchón” para sostenerse en el mediano plazo) y así  los capitales externos que entraron libremente se irán rápidamente a dejar sus fondos en los países centrales. La fuga de dólares se va incrementar, colas para comprar rúcula y el tipo de cambio se va a disparar. Historia conocida, no?

Queremos dejar un halo de esperanza. Nos queda la expectativa de que el actual gobierno ponga gran parte del endeudamiento en el desarrollo productivo. Eso compensaría la balanza y se vería reflejado en crecimiento económico-industrial. Así las fuentes de trabajo se podrían sostener y en consecuencia se mantendría el nivel de vida. Igualmente, las fracciones dominantes serían los grandes beneficiados de este proceso en detrimento del bienestar del bloque popular.


Esperamos que en unos años esta nota haya errado en su pronóstico. Sea como sea, debemos enfrentar lo que viene con responsabilidad y con propuestas superadoras que tomen en cuenta todo lo aprendido durante 12 años de gobierno y lo que maduraremos siendo oposición. Además tendremos el apoyo del sector popular. Para empezar a volver no es poco. 



Equipo Económico 20/21

sábado, 18 de octubre de 2014

Buitres: Una batalla más por la Independencia inconclusa.


Desde los inicios de nuestra Gran Nación Latinoamericana, los Movimientos Nacionales y Populares promovieron un proyecto de Nación que combina industria nacional con justicia social. En ese sentido, comprendemos que el único camino para la prosperidad y felicidad de nuestro pueblo son las chimeneas de las fábricas funcionando, el salario digno, la ciencia y la tecnología.

Por otra parte, a lo largo de nuestra historia, las distintas expresiones del proyecto oligárquico anti-popular han planeado un país agro-exportador para pocos y subordinado al juego de las grandes potencias del hemisferio norte. Para ello, han endeudado sistemáticamente al país a fin de que sea el esfuerzo del todo el pueblo el que pague las divisas que sectores concentrados no están dispuestas a aportar.

Sin embargo, esta lógica sostenida tanto por gobiernos civiles, como militares tuvo sus excepciones: Juan Domingo Perón, primero y Néstor y Cristina, después. Ellos, al comprender el carácter perverso del recurrente endeudamiento del país, fueron los únicos que propusieron, seriamente, procesos de desendeudamiento y soberanía política y económica.

Así fue que, desde 2003 se recuperaron las banderas de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social, como principios fundamentales para sostener un horizonte de crecimiento y desarrollo para nuestro Pueblo. Ello fue posible gracias a la decisión de Néstor Kirchner de no someter al País a los designios de los acreedores externos, al definir con claridad que "los muertos no pagan”.

Con esta voluntad, obtuvo una reestructuración de la deuda soberana que implicó una quita del 65% al acordar con el 92% de los tenedores privados de bonos argentinos, la más grande obtenida en los procesos de reestructuración de deuda soberana.

Nuestro País, así como otros países hermanos de la Patria Grande han comprendido que estos procesos de endeudamiento no obedecían únicamente a necesidades económicas de nuestros países sino también a un mecanismo de dominación política.

En este contexto, debemos analizar el conflicto que llevamos adelante contra los Fondos Buitres, quienes no solo tienen intereses de obtener dividendos económicos sino que son portadores fundamentalmente de objetivos políticos.

No es casualidad entonces que los "buitres internos" asuman las posiciones de los buitres de afuera. Extrañan quizás los tiempos en que nos encontrábamos de rodillas.
  
Cualquier proyecto político, que en cualquier lugar del mundo persista en la osadía de dirigir sus políticas económicas en función de los intereses y felicidad de Pueblo, es visto por los poderes imperialistas como un obstáculo que debe ser atacado y desprestigiado a fin de generar miedo y zozobra.

Frente a ello, debemos mantenernos más unidos que nunca, "con la cabeza fría y el corazón caliente" para seguir sosteniendo y defendiendo nuestra Patria.

Estamos convencidos que esta pelea contra los buitres es una más de las tantas batallas por nuestra independencia inconclusa. Y este conflicto es crucial, porque se está dirimiendo la posibilidad de seguir conquistando derechos para el Pueblo.

En este momento de nuestra historia, nuestro compromiso de militantes nos coloca en esta disputa en un lugar irrenunciable de defensa de los intereses de nuestra Patria bajo el liderazgo de nuestra compañera Cristina.

Asumir una discusión de primera línea contra los núcleos de poder concentrados que expresan lo peor de los Mercados financieros especulativos es levantar el estandarte de la dignidad y soberanía de nuestra Patria Grande, enfrentando el proyecto de hambre y sometimiento que una minoría pretende imponer para toda la humanidad.

Hoy, como tantas otras veces, la opción es: Liberación o Dependencia.

Al Pasado no volvemos, el Futuro ya está en marcha


viernes, 24 de enero de 2014

Seguridad, Espacio Público y Marketing en la gestión del PRO

Por Claudia Neira

El macrismo es estética pura, no hay lugar en él para la complejidad, para las soluciones difíciles. El Gobierno de Mauricio Macri no nació para resolver problemáticas como la vivienda, el trabajo, la salud o la educación, pero tiene, indudablemente, una activa política en materia de Uso y Ordenamiento del Espacio Público.

Esta definición de prioridades del Gobierno PRO se enmarca en el libreto del DuranBarbismo que constituye la matriz del modelo de Ciudad Macrista. La política para el uso y ordenamiento del espacio público define una determinada visión de las relaciones en comunidad, de la forma en que cada persona se desarrolla como ciudadano, en un marco que indefectiblemente lo relaciona con otros.

No es pues casual que esta política tenga amplias similitudes, por ejemplo, con la gestión de Rudolph Giuliani en la Ciudad de Nueva York donde las promesas de seguridad tuvieron como eje la tolerancia cero en materia de infracciones al uso del espacio público, con persecución y represión a cuidacoches y limpliavidrios. 1

Del mismo modo, las acciones de gobierno del macrismo, si bien se presentan desde una mirada de embellecimiento de la vía pública, pasos peatonales, plazas y parques, se definen en una deliberada política de criminalización y persecución de la informalidad en el Espacio Público.

En este sentido, esta semana se publicó en los medios el Quinto Informe de conflictividad que realiza el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, que contiene las estadísticas sobre delitos y contravenciones denunciados durante el año 2012. En el informe, el Fiscal General saliente, Germán Garavano, hace hincapié en la cantidad infracciones por venta ilegal callejera y cuidado de vehículos. Es decir, pone de relieve las contravenciones labradas con relación al ordenamiento del espacio público, aún cuando las mismas se redujeron en un 7% respecto del año anterior.

Lo cierto es que la cantidad de actas labradas poco de relevante agrega en la materia, ya que la estadística sólo refleja el nivel de persecución y nada dice de cuáles son hoy los nudos problemáticos en materia de uso del espacio público.

Por otra parte, el discurso de mano dura, sin matiz alguno, no permite discriminar entre quienes buscan “ganarse la vida” y quienes, en el marco de estructuras mafiosas, son parte de la problemática de la inseguridad.

Respecto de los primeros, es preciso abandonar el abordaje represivo. Quienes se ganan la vida en la vía pública no van a abandonar la misma, si el Estado no logra fomentar el empleo formal y ofrecerles una alternativa real para subsistir y desarrollarse.2 Es evidente que aquellos que ocupan la calle cuidando coches, vendiendo productos o quienes se encuentran en situación de prostitución no van a abandonarla sólo porque se les labre un acta.

En este sentido, es preciso que el Estado genere políticas inclusivas activas que permitan a quienes, por diversos motivos se encuentran en la informalidad, recuperar un proyecto de vida que les permita integrarse en la vida social. No importa cuán dura sea la mano del Estado, ya que cuando las personas a quienes se intenta disuadir no tienen opciones, no cumplirá con sus objetivos.

Muy diferente es el caso de las mafias que se adueñan del espacio de todos, no para desarrollar en la informalidad una actividad que tiene como objetivo ganarse el pan, sino para realizar delitos. Respecto de ellos, es necesario que el Estado termine con toda forma de connivencia y tenga verdadera voluntad política para perseguirlos.

La otra gran cuestión es el rol que el Macrismo le ha ido otorgando a la Policía Metropolitana que, poco a poco, se ha transformado en el brazo ejecutor de una política de seguridad que empieza y termina en la policialización del espacio público.

Mientras tanto, quienes deberían ser los encargados de ordenar el espacio público, es decir, los trabajadores del Cuerpo de Inspectores del Uso del Espacio Público, se encuentran, paradójicamente, realizando su labor en condiciones de alta precarización laboral. Es decir, que aquellos que deberían perseguir el trabajo informal se encuentran desarrollando su tarea bajo contratos precarios por parte del Estado de la Ciudad.

Es importante señalar además que menos del 1% de las actas que se labran por contravenciones relacionadas con el espacio público llegan a una sentencia condenatoria. Es decir, que se ponen en juego una enorme cantidad de recursos del Estado para procesar estas causas que finalmente no tienen resolución. Maquillaje y engaño a los vecinos. Discursos duros y soluciones nulas.

Los problemas de seguridad requieren de un enfoque integral y serio. No se solucionan creando enemigos vulnerables a acciones más espectaculares que realistas. No se resuelven gastando recursos judiciales en causas que no son más que papel. Es necesario que el Estado retome su rol de promotor de la justicia social, ampliando derechos y fomentando el empleo digno para que el espacio público se convierta en el lugar donde nos encontremos y se reconstruyan los lazos sociales. Es preciso, en fin, que construyamos un Estado que asuma la resolución de los verdaderos problemas de los Ciudadanos y que por fin adopte una política de seguridad que acompañe los esfuerzos que hace el Estado Nacional para que cada día la Ciudad sea más segura y para resolver los conflictos que el Gobierno Local decide ignorar.

1 Recordemos que en Nueva York no sólo fracasaron estas políticas, sino que hoy hay un gobierno que tiene un enfoque completamente opuesto a las políticas de tolerancia cero de Rudolph Giuliani.

2 Mientras a nivel Nacional los datos reflejan que la Tasa de Empleo No Registrado pasó de 49,1% en 2003 al 34% en 2011; en la Ciudad de Buenos Aires en el mismo período la variación fue de apenas 3% (del 30% al 27%). Si bien es preciso destacar que tanto a nivel a nacional como local, estas cifras siguen preocupando por su volumen, también es cierto que la escasa variación a nivel local demostraría una escasa  actividad gubernamental en  su rol de policía de trabajo.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Rezonificación del predio Plaza “1º de marzo de 1948” como espacio verde



El 1º de marzo de 1948, el Gobierno Nacional conducido por Juan D. Perón nacionaliza el servicio de Ferrocarriles en la Argentina. La Plaza que conmemora esa fecha se encuentra Ubicada en la comuna 12, Barrio Saavedra, entre las calles Ruis Huidobro, Miller, Quebracho, Valdenegro, Paroisien,  Valdenegro,  Flor del  Aire, Galván.

La plaza está dentro del conjunto  del  Barrio “ 1º de marzo-Pdte Roque Saenz Peña” . Este barrio y el “Juan Perón”,  que se construyeron simultáneamente en los terrenos que fueron la quinta de la familia Saavedra - junto con el Barrio” Albarellos” que se construyó en los ’50 en Villa Pueyrredón; son los representantes del estilo “chalet californiano” en la Ciudad de Buenos Aires. Estos barrios, inspirados en los suburbios estadounidenses, fueron la cara más tradicional de la política de vivienda del peronismo, proliferaron en diferentes localidades argentinas y pasaron a la posteridad como las clásicas “casitas peronistas”.
El Barrio “1° de Marzo” fue construido por la Municipalidad de Buenos Aires. Entre sus destinatarios estaban las personas desalojadas a causa del ensanche de la 9 de Julio y los miembros de algunos  sindicatos. El barrio, en el proyecto original, iba a tener una parte central con escuela, centro de salud, recreación, comercios e iglesia. Pero de ese equipamiento proyectado solamente se pudo construir la iglesia, y se dejó la parte central como un gran parque. Ahora, hay una cancha de fútbol, una de básquet y un centro recreativo.
Si bien, este espacio verde existe desde la construcción del barrio, finalmente el 7 de noviembre de 2013 fue re-zonificado como “Urbanización Parque”, lo que garantiza y asegura la continuidad del parque.

Se trata de una gran noticia para los vecinos de Saavedra que temían por la adjudicación de este predio a otros fines. El parque llegó para quedarse. ¡A disfrutrarlo!

viernes, 25 de octubre de 2013

Rudolph Giuliani, el "Amigo Americano" de Sergio Massa.



"Consideren un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, los vándalos tenderán a romper unas cuantas ventanas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio, y si está abandonado, es posible que sea ocupado por ellos o que prendan fuegos adentro."

"Broken Windows" James Q. Wilson y George Kelling


Esta escena hipotética, por elemental que parezca, constituye la piedra fundamental del pensamiento reaccionario en materia de seguridad ciudadana. Fue planteada por primera vez en un artículo periodístico y luego tomada para ejemplificar quizá el eslogan más popular hasta el momento: la "tolerancia cero".

Con este eslogan se pretendió sintetizar el conjunto de medidas preventivas y represivas que habrían hecho posible una disminución drástica del delito en la ciudad de Nueva York, de la mano del mundialmente famoso ex-alcalde Rudolph Giuliani. Personaje controvertido del ala más conservadora del Partido Republicano, Giuliani se montó sobre el mito de su gestión como alcalde para fundar, años más tarde, su propia consultora en seguridad desde la cual hasta el día de hoy factura centenas de miles de dólares por visitar distintos países contándoles el "secreto de su éxito".

Como toda gira mundial medianamente decente, no podría faltar su escala argentina. Y así fue que, esponsoreado (pagado) por el candidato a diputado Sergio Massa, llegó a nuestras costas con su pequeño manual bajo el brazo.

¿Quién es "Rudy" Giuliani?

El abogado Rudolph William Louis Giuliani III, luego de una veloz y ascendente carrera como fiscal en distintas instancias de la Justicia norteamericana, se impuso en las elecciones de 1992 para alcalde de Nueva York. Asumió en medio de una situación financiera y social muy complicada luego más de una década de neoliberalismo puro y duro. Fue la década de las "reaganomics", las reformas económicas implementadas por Ronald Reagan que desregularían todos los mercados posibles y cuyas consecuencias fatídicas llegan hasta nuestros días.

Inmediatamente electo, se propuso comenzar a "arreglar las ventanas rotas" de aquel "edificio" de la teoría, como primer paso hacia la recuperación de "La Gran Manzana". Y debió encontrar que quienes las habían roto eran los "homeless" porque fue hacia ellos y no hacia otro peligroso sector del hampa que dirigió todas sus energías.

Simultáneamente, cumpliendo el manual del buen republicano, propuso reducir el gasto público con lo que consiguió coordinar distintas medidas con un mismo fin: "limpiar" las calles de vagabundos e indigentes. Así fue que, para reducir "costos", se negó a mantener abiertos y gratuitos los refugios estatales para "homeless", imponiendo requisitos como el de asistir obligatoriamente a entrevistas de trabajo para permitir su permanencia al resguardo de la nieve y el frio durante los duros meses del invierno neoyorquino. Si una persona eventualmente conseguía trabajo pero llegaba algún día tarde, se lo "sancionaba" con una prohibición de 60 días sin poder entrar a un refugio municipal; si reincidía, se duplicaba a 120, y así.

La explicación de los funcionarios de Giuliani al respecto de esta política contenía algunos conceptos que nos son bastante familiares a los porteños. Según ellos, se pretendía “acabar con una cultura de dependencia y reemplazarla por la motivación y  la independencia" y se estaba ayudando a los neoyorkinos sin techo a "encontrar un hogar permanente en el mercado privado".

Estas políticas hostiles a los más pobres, se combinaban con frecuentes denuncias de malos tratos y hasta asesinatos de los "sin techo". Incluso llegó a constituirse en su contra un movimiento nucleado en torno a los sacerdotes y pastores que, desde sus iglesias, ayudaban a los personas que vivían en la calle.

Finalmente, fue la justicia quien frenó esta ola de discriminación y violencia contra los homeless promovida desde el mismo Estado. Pero no transcurrió mucho tiempo hasta que un muy mediatizado caso de violencia torciera la opinión pública a favor de estas políticas. Una secretaria ejecutiva de veintisiete años, llamada Nicole Barrett, fue atacada en el centro de Manhattan por un hombre que, tras golpearla en la cabeza con un adoquín, escapó sin siquiera robarle. Con la víctima todavía inconsciente y hospitalizada, el mismo Giuliani salió a señalar la peligrosidad que habían demostrado los "homeless", muchos de los cuales serían violentos "enfermos mentales".

De nada sirvió que tiempo después se detuviera al sospechoso, quien lejos estaba de pertenecer a este grupo social y que la joven se recuperara poco tiempo después totalmente de las "terribles" y "permanentes" consecuencias del ataque. La opinión pública, manipulada mediante el miedo, se había volcado nuevamente a favor de las políticas del alcalde Giuliani.

Simultáneamente a la política de "limpieza" de "homeless" de las calles, se implementó otra gran estrategia de combate al delito organizada por este "Gurú" de la seguridad urbana. En esa oportunidad se enfrentó a un terrible flagelo, verdadero azote de las ciudades modernas: los limpiadores de vidrios.

Por esta vez dejemos que sea el mismo "Rudy" quien nos cuente su propia experiencia con la misma claridad con la que seguramente se dirigió a su nuevo alumno, Sergio Massa. En una de las páginas de su libro "Leadership", Giuliani describió su osadía:

"Yo sospechaba que expulsar a esos individuos era bastante fácil y produciría un efecto inmediato y cuantificable. Llamé al delegado de policía Bill Bratton, que compartía mi opinión de abordar delitos menores como una forma de establecer un comportamiento civilizado y obediente con la ley, además de dar una sensación de seguridad. Volvió al cabo de un par de días y me dijo que el Departamento de Policía afirmaba que era imposible deshacerse de los limpiacristales. El quería hacerlo, pero le habían explicado que mientras no amenazaran físicamente a los conductores o “exigieran” dinero, carecíamos de una base legal para expulsarlos o detenerlos si se negaban".
"Le dije (a Bratton) que olvidara el hecho de si pedían dinero o no. Cuando bajaban del cordón y pisaban la calle, ya habrían violado la ley. Podía multárseles a todos de inmediato. Después de entregarles la multa, podías investigar quiénes eran, si tenían antecedentes, etcétera".
"Empezamos a enviar citaciones a esos tipos y descubrimos que algunos ya estaban buscados por delitos violentos y contra la propiedad. En menos de un mes, pudimos reducir el problema de una forma drástica. Las cosas habían mejorado visiblemente. A los neoyorkinos les encantó y también a los visitantes, que traían dinero a la ciudad y proporcionaban empleos a sus habitantes. Ese fue nuestro primer éxito".
Como sagazmente sospechará el lector, los fundamentos del "éxito" de la "Tolerancia Cero" en la Ciudad de Nueva York son, como mínimo, dudosos. En el mismo período de tiempo, otras grandes ciudades de EEUU tuvieron iguales porcentajes de reducción del crimen sin aplicar medidas como las de Giuliani. Quizás los motivos haya que buscarlos en la impresionante mejora de las condiciones socioeconómicas de la "Era Clinton".

Rudy y su Gira Mágica y Misteriosa

Como argentinos orgullosos que somos, suponemos que si experiencias como la de los limpiavidrios fueron las compartidas por semejante Hombre de Estado, habrán sido varios los compatriotas que durante su exposición en Mar del Plata, salieron del auditorio raudos hacia las boleterías a pedir airosos el correspondiente reembolso... Pero lamentablemente también nos consta que Argentina aloja a una gran proporción de "logis" por Km2, que ostentan orgullosos colecciones enteras de buzones cero kilómetro.

Para no sentirnos tan horrorosamente especiales, sepamos que con anterioridad, "Rudy" también asesoró a Keiko Fujimori, candidata a la presidencia en la ultima elección e hija del ex presidente Peruano, "exiliado" en Japón desde que en Lima la Justicia lo espera con un hermoso traje a rayas y a medida.

También fue contratado por un conjunto de empresarios mexicanos liderados por el-hombre-mas-rico-del-mundo, Carlos Slim, quienes le pagaron a su consultora nada más ni nada menos que cuatro millones de dólares (un vuelto) para que les diga qué hacer con los temibles  limpiavidrios del Distrito Federal.

De la misma manera, aprovechando sus contactos en América del Sur, aquel ex Jefe de Policía de Transito de Giuliani, Bill Bratton, fue contratado por el Alcalde de Caracas Alfredo Antonio Peña para aplicar en su ciudad toda su experiencia. Lamentablemente Peña resultó ser otro exiliado, en este caso en Miami. La Justicia Venezolana lo señaló como imputado en los asesinatos del 11 de abril, en ocasión del intento de Golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002.

Resumiendo, las giras de estos personajes por la región son frecuentes y por lo general patrocinadas por florecientes Centros de Estudios, Fundaciones y otras ONGs, que se multiplican año a año en nuestros países y que "abastecen" a políticos locales de propuestas políticas y "cuadros de gestión". En la Ciudad de Buenos Aires los conocemos muy bien.

Pero realmente, ¿Quiénes son estos tipos?

Los Giuliani, los Bratton, (¿Duran Barba?), etc. no son otra cosa que declarados "especialistas" que montados sobre sus "éxitos" locales se despliegan luego hacia el mundo entero para difundir, no ya políticas policíacas, etc., sino todo un modelo convivencia basado en valores como la violencia, el control social, el individualismo acérrimo y el desprecio por el prójimo.

Pretenden responder a la descomposición social que producen esos mismos valores exitistas y mezquinos, de la manera más perversa: castigando con palos y balas a los que no han desarrollado ese afán desenfrenado de enriquecerse a cualquier precio y que no se "adaptan a un entorno competitivo" que es "natural" al ser humano y "beneficioso para todos".

Llevan en su respuesta violenta la confirmación cínica de sus postulados: DEBE haber perdedores en la sociedad y estos DEBEN ser identificarlos y puestos como EJEMPLO para el resto.

¿Cómo es, entonces, que valores tan perversos y destructivos se difunden entre nosotros, crecen y se reproducen? Nadie podría aceptarlos tan descarnadamente expuestos.

Precisamente, la fuerza de este pensamiento liberal-reaccionario reside en su capacidad de presentar sus medias verdades y afirmaciones falaces con fuerza "axiomática". En lógica, un "axioma" es una proposición que no necesita ser probada, se toma como evidentemente verdadera y sirve para elaborar otras afirmaciones que se derivan de ella.

Las "construcciones" del discurso reaccionario se levantan sobre esos cimientos: La presentación de una "política de tolerancia cero" lleva implícita la afirmación mentirosa de que las otras políticas son "tolerantes" con el crimen. De esta manera, no afirma una propuesta propia y particular, sino que niega, engañando, cualquier alternativa posible.

En nuestro país ya conocemos mucho estos eslóganes; y a candidatos que están a favor de lo bueno y en contra de todo lo malo, porque le hace mal a la gente que solo quiere que le den soluciones, etcétera, etcétera y etcétera. La misma historia se repite en los países hermanos porque las recetas, los discursos y hasta los estilos vienen siempre de un mismo lugar: el Norte.

Pero hay un dato novedoso para nuestros "amigos americanos" que apenas intentan comprender. Los pueblos sudamericanos optamos ya desde hace tiempo por otro camino. Optamos por recomponer el daño que décadas de liberalismo económico y cultural le hizo a nuestras comunidades. Estamos reconstruyéndolas de a poco, colectivamente y con un esfuerzo  que nada tiene que ver con los valores egoístas que pretenden infiltrar entre nosotros desnaturalizándonos.

Hoy podemos decir que AQUÍ, el OTRO importa. Que el desvalido, es un HERMANO. Y que es un DEBER ayudarlo poniendo entre todos a la organización más grande que tenemos, el Estado, al servicio de su felicidad. Eso es honrar nuestra tradición popular y trabajamos diariamente para que algún día ese sea el único valor social compartido por todos.

Para resumir, y respondiéndole a "Rudy" y a su nuevo alumno Massa: AQUÍ, ya no nos preguntamos quién rompió la primer ventana, cómo hacemos para que no sigan rompiendo el resto o cómo echamos a los que se metieron dentro a hacer fuego.

Aquí, ya hace tiempo que dijimos BASTA y empezamos a preguntar: Pará... de ese edificio con ventanas rotas, QUIEN ES EL DUEÑO?.

Juan Manuel Domínguez Rotta
Octubre 2013.

jueves, 13 de junio de 2013

Acto en Homenaje a Hugo Chávez


Compañeras y Compañeros, los invitamos a participar del ACTO en HOMENAJE al COMANDANTE HUGO CHÁVEZ al cumplirse 192 años de la Heroica Batalla de Carabobo. Se realizara el lunes 24 de Junio a las 18.30 horas en Perú 272 – Capital Federal (Sala de Representantes de la Manzana de las Luces).

Asimismo, adjuntamos a continuación un Documento, para quienes quieran adherir pueden hacerlo al siguiente mail: homenajeahugochavez@gmail.com




A 192 AÑOS DE LA HEROICA BATALLA DE CARABOBO
HOMENAJEAMOS A HUGO CHÁVEZ:
BANDERA DE LUCHA Y SOBERANÍA DE LATINOAMÉRICA

Homenajeamos al gran patriota con el que nuestra Latinoamérica inauguró el siglo XXI. A un militar que estuvo dispuesto a dar la vida por el pueblo venezolano y latinoamericano por la causa bolivariana. Quien fue emergente y es ejemplo para una generación entera de militantes de su tierra y del resto de los países al Sur del Río Bravo.

No recortamos aspecto alguno de Hugo Chávez. Lo homenajeamos llorándolo, pero sin reducirlo a la corta medida de un molde pequeño. Pretendemos ponernos nosotros a su medida para, desde allí, alcanzar nuevos horizontes. No nos aferramos a las utopías para soslayar la construcción de realidades porque nos enseñó a ver la frontera fundamental del mundo moderno: la que separa a las naciones imperialistas, de los países sometidos, más allá del carácter de sus respectivos gobiernos.

Lo homenajeamos porque desde un principio se reconoció como latinoamericano. Porque supo tener coraje y jugarse la vida cuando correspondía, pero también porque supo renunciar a todos los dogmas, más allá de liderar el Socialismo del Siglo XXI, para construir su objetivo supremo: la unidad de los latinoamericanos.

Lo homenajeamos también entre sonrisas, porque le reconocemos la irreverencia frente a los poderosos, la carcajada de los más humildes, algo que quizás muchos no le perdonarán jamás, esos que siguen gritando “porqué no te callas” a quienes hoy lo levantamos como bandera.

Todos estuvimos orgullosos y jubilosos al ver que frente al más grosero representante del imperialismo estadounidense, Hugo Chávez libró, junto a sus pares de Argentina y Brasil, la batalla diplomática que destruyó el ALCA, una “alianza” que nos hubiera condenado a todos a la miseria y el hambre. Allí renació de sus cenizas la patria latinoamericana sublevada.

Hugo Chávez también nos hace sentir orgullosos de ser argentinos. Porque así como el gobierno argentino de la década del 90 fue bastión del imperialismo contra Venezuela y Cuba, ahora es uno de los pilares fundamentales donde se edifica la soberanía de la región, contra los capitales especulativos, contra los imperialismos con gusto a viejo, contra los medios de comunicación que ponen y sacan gobiernos.

Hugo Chávez se sentó con todos, discutió con todos, y marcó diferencias con todos. Pero también supo encontrar caminos comunes, incluso cuando, en las conversaciones (obtenidas por la mediación de Néstor Kirchner y Fidel Castro) con Juan Manuel Santos, tan diferente a él en su historia, sus concepciones y sus propuestas, supo hallar el camino de la paz entre Colombia y Venezuela, camino que Washington pretendía dinamitar a toda costa para hundir la naciente unidad sudamericana en un océano de sangre.

Hugo Chávez siempre priorizó el diálogo entre latinoamericanos: primero Latinoamérica, le indicaba su infalible GPS. Ése era su “posicionamiento global”: entre nosotros, derechas e izquierdas tienen que ser nuestras, nunca sirvientas del interés ajeno. Por eso, en esas grandes creaciones diplomáticas que promovió decididamente la revolución bolivariana (la UNASUR, la CELAC) no se aceptan las fronteras ideológicas. Allí están, allí estamos, todos. No hay allí exclusión por motivos ideológicos, la unidad del Sur está por encima de cualquier ideología.

Fue con estas simples pero contundentes posiciones, sostenidas hasta el último instante de su vida, apoyadas en la potencia revolucionaria del pueblo venezolano, enlazadas con la huella de los Libertadores, que Hugo Chávez reinició la unificación de América Latina, recuperando una bandera que parecía olvidada, continuó una construcción que de tan grande nos había quedado trunca.

Y esa unificación nunca fue una consigna vacía para quien, como joven oficial del ejército de Venezuela, lloró de impotencia al verse privado de apoyar a la Argentina en su enfrentamiento con el imperialismo británico en las Malvinas, en 1982.

Vivimos en un país que ahora se sabe provincia de una nación a construir, siguiendo el rumbo trazado por San Martín y por Bolívar. Un rumbo de unidad, sin dogmatismos. Pero tenemos la firme certeza de que para llevarlo a buen término tenemos que construirle un ala intrépida, dispuesta a todo por defender ese camino, capaz de imponerlo contra cualquier alternativa externa e interna. Debemos estar alertas ante los intentos golpistas apuntalados por el imperialismo norteamericano y llevados a cabo por sus brazos ejecutores en cada una de las provincias de la Patria Grande. Hoy observamos como los innumerables Henrique Capriles diseminados por el continente se alzan a sangre y fuego contra los pueblos que dicen querer representar. Nada tienen para ofrecernos aquellos que reniegan de la voluntad popular de continuar en la senda bolivariana manifiesta a través de las urnas.   

Por estas razones y muchas más, decidimos homenajear al Comandante Hugo Chávez Frías en esta fecha patriótica y revolucionaria y celebrar que su Hijo, el Presidente Nicolás Maduro, conducirá al pueblo de nuestra Hermana República Bolivariana de Venezuela en unión con nuestro continente Latinoamericano hacia la lucha por la segunda y definitiva independencia. Manifestamos nuestro apoyo y absoluta confianza en su liderazgo para presidir el destino de esta Revolución.
 
 
Agrupación Política La Simón Bolívar
Corriente Política Veinte Veintiuno
Partido Patria y Pueblo - Izquierda Nacional